El dia que te conocí tu nombre no sabía, tu voz no había escuchado, eras imperceptible para mí, hasta el día que te encontre por el mismo rumbo que yo, me sorprendí me atonte y de esa tonteria no salí, ese día casi fue mi muerte, por poco me atropellan, solo por contestar el saludo de aquel extraño que conocía tanto, desde ahí una rutina continuo en un tren, si tu estabas ahí yo iba a tu lado, si yo estaba ahí tu ibas a mi lado, empeze a conocer tus temores y tus amores descubrir cuanto podrías amar, lo negué tantas veces no quería que esto fuera así pero continúo, aunque tu sabías el propio daño que te hacian no entiendas, ni lo evitabas continuando en tu dolor...Por fin acepté mi amor confuso inentendible como mi pensamiento y mi ser, quise callarlo y no pude tres días tratando de decirlo y en el tercero pude, fue desastroso, tu no sabías que decir, todavía recuerdo tu rostro pidiendo disculpas de lo que yo había ocasionado, de eso mi amigo nada quedó...solo un silencio largo frío y oscuro que hasta el día de hoy reina como el silencio de ultratumba, siniestro sin fin...
1 comentario:
hola bere! caray que chido escribes, me encanta todo lo que posteas en tu blog, es muy profundo y sincero. se que lo que paso no fue muy agradable, pero hay que seguir adelante y superarlo, total, hay muchos peces en el agua, no? (:
Publicar un comentario